Por qué soñamos

Los sueños son un mecanismo del cerebro para decirnos algo o superar dudas y problemas con los que nos encontramos por el día. Sin embargo, las pesadillas no son sueños. Éstas no ocurren en el periodo que llamamos REM, característico de los sueños.

"Durante los sueños el cerebro utiliza una buena parte de la energía consumida para reordenar y clasificar las memorias y recuerdos acumulados durante el día. Por lo menos entrevemos algunas de las cosas en las que utiliza tanta energía disponible -un 20% de la energía global-, porque para ver lo que ve del Universo no hace falta tanta. No ve casi nada de lo que hay fuera."

Además, el cerebro no ve o ve muy mal lo que hay fuera; pero no para de pensar y de predecir y de imaginar. Cuando dormimos, el cerebro amaina un poco su actividad pero muy poco: sigue consumiendo un 80% de su energía disponible. por lo tanto, el cerebro se dedica a clasificar cuantos datos recivimos, y una buena manera de hacerlo es soñando. Sin embargo, el cerebro ve muy poco del exterior, por lo que no es de extrañar que por mucho que soñemos, nos sigamos equivocando.